Avísame cuando llegues.

No haríamos nada sin amigos. Viviríamos solos y más aburridos que un mico en un bonsái.


Esta historia es un poco escabrosa pero a veces así se dan las cosas y aunque no se puedan creer, pues la realidad supera la ficción.

Sergio se había partido un pie, tenía yeso hasta la rodilla y pues estaba en cama la mayor parte del tiempo.
Juanita era su mejor amiga y también el amor de la vida de Sergio. Él estaba en la friendzone sin salida y desde el principio, pero prefería estar ahí que quedarse sin ella.


De vez en cuando se llenaba de valor y se lanzaba a darle beso a Juanita, pero siempre se encontraba un muro y quedaba estrellado en él. 


Esa noche Juanita había ido a visitarlo como todas las noches desde que Sergio tuvo el accidente. Ella se estaba ahí con él, le acomodaba la pie y estaba pendiente, eso le encantaba a Sergio porque bien o mal la tenía al lado. 
Vivían relativamente cerca y pues como Sergio no podía manejar no la podía llevar a la casa, en algunas ocasiones el papá de Sergio la llevaba porque le preocupaba mucho que ella llegara bien.


Pero esa noche el Papá de Sergio no había llegado y Juanita después de acompañarlo tenía que irse, así que pues decidieron pedir un taxi y que ella le avisara cuando llegara.


El taxi llegó y Juanita se fue, Sergio anotó la placa y se quedó esperando el mensaje que debía llegar en 20 mins, pero el mensaje nunca llegó. 
Pasaron 40 minutos y Sergio no recibía respuesta de Juanita. Además el teléfono estaba apagado, quizás se quedo sin batería, pensó Sergio pero pasó hora y media y nada.

 
En esa época no era como hoy que uno tenía el celular del taxista, en esa época lo más moderno era que por teléfono le decían a uno la placa del carro que lo iba a recoger y Sergio la tenía. 
Ese mismo sistema lo tranquilizaba porque le daba seguridad tenerlo, pero ya habían pasado dos horas y nada, celular apagado.


Entonces Sergio llamó a la casa de Juanita y su Mamá contestó y pues se preocupó cuando supo que que Juanita no estaba, ya que imaginaba que estaba en casa de Sergio.

 
Entonces todos entraron en modo preocupación. Algo le había pasado a Juanita y la situación se puso muy tensa.


Lo primero que hicieron fue llamar a la policía, pero pues ellos no podían hacer nada porque solo llevaba dos horas desaparecida, sin embargo se generó una alerta por tener la placa del taxi. 
Lo segundo fue llamar a la compañía de taxis para pedir que se comunicaran con el móvil pero esa vaina era muy difícil en ese tiempo porque requería de la presencia de un ingeniero que a esa hora no estaba disponible.


La Mamá de Sergio, también preocupada por la situación tuvo la idea de llamar a los taxis para que entre todos encontraran el móvil con la placa y saber qué había pasado. 
Para esa hora los papás de Juanita ya habían llegado a la casa de Sergio quien con su Mamá estaban con el corazón en la mano sin saber noticias.


De repente suena el teléfono y era una persona de la Policía, habían detenido al taxista y lo tenían en una estación cercana, la información fue pobre, lo que hizo que ellos se asustaran mucho más y esperaran lo peor. 
Al llegar a la estación estaba el taxista muy asustado, rodeado de policías y de otros taxistas pero Juanita no estaba. 


Cuando le preguntaron, el hombre dijo que la había dejado en un hotel cercano y pues policías, dos taxis, papás y Sergio se encaminaron al hotel. 
Llegaron con las sirenas a un hotel y se armando un espectáculo tremendo.

 
Los policías solo podían preguntar en la puerta porque no tenían una orden para revisar el hotel. 
A la Mamá de Juanita le dio un desmayo imaginándose lo peor y entre todo ese caos el hotel decide internamente revisar la lista de huéspedes y obviamente ella no estaba allí.


Todos estaban super angustiados por la situación y los del hotel deciden manejar las cosas con calma por la tranquilidad de sus clientes. 
Estando en esas, todos quedan congelados cuando por el lobby agarrados de la mano como novios venían caminando Juanita y el Papá de Sergio.


En ese momento se perdió el control. Los ánimos se exaltaron y la cosa se puso color de hormiga. 
Se había destapado una historia que nadie quería saber; entre llantos y amagos de bronca el escándalo y la traición se hicieron presentes,
Sergio quería golpear a su Papá quien pedía calma mientras Juanita se escondía detrás de él avergonzada.

 
La gente del hotel amablemente les pidió que se retiraran y manejaran la situación en otro lugar y todos se fueron.


¿Pero en qué terminó todo?
Los papás de Sergio se divorciaron y el Papá se fue de la casa en muy malos términos, obviamente la amistad con los papás de Juanita se terminó así como con Sergio.
Nunca se volvieron a ver…


Con el paso de los años Sergio se puso en contacto con su Papá para ver cómo estaba, hablaron en buenos términos y aunque no hablan seguido pues… se hablan.


El Papá de Sergio se fue a vivir a Chile con Juanita, vivió con ella dos años pero ella lo dejó por un profesor universitario.

 Nunca se supo más de ella.

Esta historia me deja una moraleja… Avise que llegó bien para su propia tranquilidad, recuerde que no tiene que especificar a dónde llegó.

Pero no vine a darle consejos, yo solo le estoy contando mi versión de los hechos.

Gracias por leer.

Por

Pineda.

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