Carta a un suegro de un novio sincero.

Una de las cosas que más causan malestar al entablar una relación sentimental es el hecho de tener que conocer a los padres de la novia.

Más aún al Papá, quien siempre verá con malos ojos a su nuevo yerno, encargado ahora de hacer pasar momentos deliciosos a su hija y no propiamente a punta de helados y juguetes como lo hacía él, sino con besitos y toqueteos que no tendrán cabida en la mente del sufrido progenitor.

Por esta razón escribo esta carta dedicada a cualquier padre de parte de cualquier yerno.

Estimado señor:

Lo llamo así con todo mi respeto ya que me queda muy claro que usar las palabras «suegro», o ‘suegrito» pueden sonar despectivas e irrespetuosas y mucho menos lo llamaré por su nombre de primerazo porque no soy confianzudo y ud y yo pues… no somo amigos ¿si o no?.

Mi nombre ud ya lo sabe porque supongo que Carolina ya debe tenerlo al borde de un colapso al nombrarme día y noche, sé  lo importante que soy para ella y es por eso que después de muchos ruegos he decidido venir a estrechar su mano y que fumemos la pipa de la paz (no lo tome a mal tenga la bondad).

Disculpe si mi ropa no le gusta, pero es que a mi el dril me causa cierto malestar pues siento que me veo como niño bobo y para serle sincero, nunca me visto así y la idea es que usted me conozca tal y como yo soy.

Sé que ud es abogado muy respetable, que me podría meter preso en cinco segundos si así lo quisiera, que gana mucho dinero y que su hijo mayor siguió sus mismos pasos, que toma poco y odia que le desordenen el periódico, que su pijama es chistosísima y que se levanta despelucado todas las mañanas y con la voz carrasposa de tanto roncar, que le gusta el arroz con pollo y que tiene un Mercedez Benz que espero, una vez la confianza sea suficiente, pueda usted prestarme para no tener que llevar a su hija de aquí para allá en buseta o Transmilenio.

También me gustaría decirle que conozco a su hija hace un buen tiempo,  ya que la internet acorta mucho las distancias y ahorra gastos telefónicos innecesarios, pero físicamente hace un par de semanas, cuando en nuestra primera cita y debido a la emoción de por fin tenerla cerca me pasé de tragos y me quedé sin plata, y ella que es toda una lindura me prestó para pagar la cuenta y me llevó a mi casa donde decidimos que ésta relación debería dar el siguiente paso con seriedad y madurez.

No sé qué sabe usted de mi, pues en esas cosas Carolina es muy reservada y yo tampoco le pregunto pero le contaré que soy director y productor de videos y comerciales y que aunque el título suena a millonario, es una carrera de lo más difícil y solo aquellos que están en la «rosca» se lucran y viven felices, pero yo mi estimado señor, por desgracia estoy fuera de ella y me toca venderme como bien pueda frilanciando con diferentes empresas para mantenerme vigente, y sostenerme en este mundo sin perder la esperanza de un futuro mejor.

¿Solo por casualidad no tendrá usted amigos influyentes que depronto puedan echarme una manito a ver si la situación mejora? no quiero irme de abusivo pero es que el que «no llora no mama» como se dice popularmente y si me puede ayudar le estaré eternamente agradecido.

En cuanto a Carolina le contaré que la adoro y que me enamoré más cuando me mandó por internet esa foto en vestido de baño del paseo que hicieron a Cancún, le confieso mi querido señor que me tomó dos horas conciliar el sueño pensando en las curvas de su cuerpo perfecto y ese trasero tan bonito que mi Dios le dió, ya me imagino cuando me invite usted a su casa en Peñalisa o quizás hagamos un bonito paseo al exterior ya que no conozco por allá y me encantaría que un caballero como usted con tanto mundo me enseñara.

Respeto mucho a su hija adorada, y le diré que prometo serle muy fiel ya que ella me quiere como soy y me entiende, le encanta que le bese el cuello y le diga una que otra «cochinadita» al oído pero debo aclarar que eso no se lo enseñé yo y que supongo, con el respeto que me merece, que eso lo vio en casa.

Espero que me entienda pero por más respeto que profese a su adorable hija, la dejo ser ella y no me molesta en absoluto que sea libre con sus manos

Espero que me entienda pero por más respeto que profese a su adorable hija, la dejo ser ella y no me molesta en absoluto que sea libre con sus manos ya sea en el cine o en la mesa del comedor mientras conversamos, debe comprender que soy un hombre débil como seguramente lo ha sido usted y seguro en algún momento estuvo en mi posición, también le permito ser libre con su cuerpo que me entrega todo su amor y yo sé aprovechar ese tesoro familiar con toda la inocencia y los valores que me enseñaron Papá, Mamá, algunos amigos y una que otra página web, las cuales será un honor enseñarle si es que la confianza se afianza entre los dos.

Soy un tipo inteligente y con buenas bases pero no me crea bobo estimado caballero, por esta razón le informo que prefiero tener un ojo colombino de su parte a que su hija piense que soy malo en las artes del amor y acabe con mi vida llena de ilusiones, porque  lo del ojo pasa,  pero la mala fama dura por siempre y eso si que me da pavor .

Ha sido un placer conocerle, espero que nuestra relación que hoy comienza se fortalezca día a día, que seamos buenos amigos y sobretodo que nunca ponga a su hija a escoger entre los dos porque se sorprendería de su decisión.

Buenas Noches y muchas gracias
Yerno sincero

Feliz semana
Diego Mauricio Pineda R

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