Decisiones de vida

Rodrigo se despertó aún borracho, con ese sabor metálico en su boca seca poseída por la sed.

Le tomó algo de tiempo reconocer dónde estaba, el silencio que rondaba la habitación oscurecida por una cortina negra por la cual se colaba la luz del día.


Rodrigo estaba en el cuarto de la hermana de su mejor amigo Luis, pero ¿Qué carajos hacía allí? Si Ana, la hermana de Luis no era parte de la fiesta de la noche anterior y además ella era mucho más joven.


Rodrigo, aún con sus tragos vivos en la cabeza pensó que en medio de su borrachera se había acostado abusivamente en la cama de Ana y no le dio mayor trascendencia aunque sabía que por regla general no estaba permitido dormir en esa habitación en ninguna de las fiestas de la casa de Luis.


En fin, Rodrigo trató de incorporarse pero el dolor de cabeza era tremendo, estaba tapado por una manta, sin pantalones ni medias; buscó al rededor para encontrarlos pero no los vio, así que con esfuerzo se asomó hacia el piso por encima de la cama y casi le da un infarto con lo que vio.En el piso estaba acostada Ana, la hermana de Luis, en pijama, boca abajo apoyada con sus antebrazos en la frente.


Rodrigo quedó aterrorizado. ¿Qué había pasado? Pensó por un momento y decidió salir del cuarto pero se preguntó si era mejor despertar a Ana para que le ayudara a entender esa situación.Se acercó lentamente y la llamó para despertarla mientras la movía pero ella no reaccionó. Rodrigo de verdad comenzó a preocuparse, movió a Ana con más fuerza hasta que ella despertó.Después de reaccionar lo primero que le dijo a Rodrigo fue: «No hagas ruido y no vayas a salir, nadie sabe que estás aquí».


Esto dejó a Rodrigo más asustado de lo que ya estaba; tenía muchas preguntas y la mente en negro. Quería saber qué había pasado.
Ana se incorporó y le dijo a Rodrigo sin ningún tipo de anestesia la frase «Anoche lo hicimos». Rodrigo no sé acordaba de nada y estando allí atrapado comenzó a caer en cuenta de los problemas que tendría por esa circunstancia.


Luis era muy protector con su hermana, y aunque ella era mayor de edad era menor que Rodrigo por 14 años, además de que él siempre la vio como una hermanita a través de los 20 años de amistad con Luis.


Las preguntas lo invadieron y las respuestas de Ana siempre eran evasivas.Solo le decía que ella estaba dormida y él había entrado en la habitación, se había acostado en su cama y el resto simplemente se había dado.


Ana le confesó que estaba enamorada él desde hace muchos años y que consideró que era el momento perfecto ya que él había llegado a su habitación.
Rodrigo no sabía qué decir. Le explicó a Ana que no podía ser, que nunca lo iba a permitir su hermano Luis y de verdad no quería entrar en ese problema.


Además, Rodrigo no se acordaba de nada y eso solo agrandaba la duda aunque Ana insistía en que lo habían hecho sin contemplaciones.
Rodrigo estaba en una encrucijada, aunque tenía dudas tampoco podía desconfiar de las palabras de Ana que lucía calmada y muy segura.

Aunque tenía dudas tampoco podía desconfiar de las palabras de Ana que lucía calmada y muy segura.

Pero… ¿Por qué Ana estaba en el piso si lo habían hecho? Según Ana, Rodrigo se había movido mucho y ella se había acostado en la alfombra para dormir más tranquila.
Después de escuchar la historia de Ana muchas veces, Rodrigo por fin había comenzado a creer en Ana. 


Pero entonces… ¿Qué iba a pasar de ahora en adelante?Nada. Ana prometió guardar el secreto y darle a Rodrigo la posibilidad de elegir cómo proceder en cuanto a ellos, o seguir normales por la vida.


Después de esquivar a Luis, quien seguía dormido en su habitación, Ana ayudó a Rodrigo a salir del apartamento.
Pasó el tiempo y las visitas de Rodrigo comenzaron a ser menos frecuentes apoyadas en excusas de trabajo y  ocupaciones varias hasta que el tiempo hizo lo suyo y la relación de amistad entre Rodrigo y Luis se hizo lejana.


Con respecto a Ana, nunca contó nada a su hermano ni volvió a llamar ni contactar a Rodrigo.Esta historia ocurrió en 1990 y Rodrigo, Luis y Ana nunca se volvieron a comunicar, Rodrigo se fue del país y no volvió a saber de esa noche.


Pero la vida hace lo que le da la gana, y una mañana del 2018 Rodrigo fue al mercado con su esposa y de repente se encontró con una cara conocida…
Era Ana. Se acercó y con amabilidad y cariño saludó a Rodrigo quien ya con 58 años de edad vio como el tiempo había pasado en Ana quien con 44 años le presentó a Rodrigo… Su hijo de 28 años.Rodrigo y Rodrigo se dieron la mano y se miraron a los ojos…Ana y su hijo Se despidieron para no verse nunca más, sin preguntas de ningún tipo.


Nunca supieron nada más de ninguno.
Para terminar esta historia solo me queda una pregunta… Si es hombre ¿Usted se hubiera quedado con la duda?


Si es mujer ¿Lo habría contado?
Gracias por leer.

Feliz semana.

Por 
Diego Mauricio Pineda 

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