Películas de adultos, asunto de niños

Nunca se han preguntado con rabia  ¿Por qué me dejé convencer de esta mierda?

Esta reacción siempre es después de que un grave error ya estuvo cometido y es inminente la llegada de un problema. 

A una pareja de amigos míos muy queridos y buenos vecinos les pasó esta historia simpática pero al mismo tiempo infartante y muy estresante. 


Adriana y Juan tienen una hija que está en 1 bachillerato, a estas alturas y en estos tiempos los adolescentes ya saben todo acerca del sexo y esas vainas, algunos hablan del tema con fluidez, y aunque ellos se consideran «Mente abierta» para hablar con claridad de esos temas con su hija, hay temas que es mejor dejar quietos por ahora. 

 
Hace unos meses Adriana y Juan se tomaron unos vinos y entre la conversación se preguntaron cómo sería si se grabaran en un video dando todo de sí en las artes amatorias al estilo de la mejor y más premiada película para adultos.
Aunque a Adriana no le gustó la idea al principio, con el calor de los vinos y la conversación, la idea comenzó a sonar interesante. Además existía la promesa de que el video sería secreto y de uso exclusivo de la pareja. Hasta ahí nada de malo ¿no? Igual sería borrado inmediatamente… 


Y vino en mano y con la libido a cinco mil, prepararon el «Set». Juan puso las lámparas de la sala para iluminar la vaina y asegurarse que se vieran bien, cuadró la cámara en el ángulo perfecto porque como dijo esa noche «Las vainas hay que hacerlas bien o no se hacen».

 
Adriana por su parte se puso lo más sexy de su lencería y en medio de la preparación, los nervios y las risitas, las cosas se pusieron muy calientes para ellos y todos estos ingredientes crearon un clima haciendo la situación mucho más divertida. 


Comenzaron a grabar «[REC]» salió en pantalla y los dos quedaron en cuadro petrificados, se miraron y la risa nerviosa los invadió» por unos segundos se sintieron ridículos, bobos, caricaturas ridículas riendo ante una cámara que no miente. Ven, adri dame un beso, relájate…» Y Adriana… Se dejó llevar. ¡ACCIÓN!


La película duró 40 intensos minutos, muy nerviosos aún y muy curiosos vieron lo grabado…Las imágenes nunca fueron lo que se imaginaron, en principio, eran una mezcla entre dos cuerpos mal iluminados pero reales, algo incómodos y desgualetados revolcándose sin ningún remilgo; pero luego se acomodan, se acoplan, se convierten… De repente un 69 evolucionado a un 72, arrancan con el teto, el perrito, el molino e viento, de cunclillas, la giratoria, el choferiao, la pringamosa, el jaleduro, de lado, patas pa arriba, cabeza abajo, sentados, parados. borde cama, borde de olla, el tamal, la aspiradora, el soplabombas, el taladro etc etc etc. 

Un video que le pondría los cachetes colorados al mismísimo Nacho Vidal, sin pudor, sin asco, sin moral ni inhibiciones, pecaminoso y sucio. Todo un éxito del cine para adultos. Dichosos y orgullosos terminaron el video convencidos de verse bien en él y renovados por es gran polvo realizado y por la grandiosa película donde se veían perfectos. 

Ahora era el momento de borrarlo y dejar la experiencia como algo grandioso, pero Juan se opuso, la película había quedado tan buena que no aguantaba borrarla. Otra vez Adriana se había dejado convencer; quemaron un DVD y escribieron en él «Clásicos de la música» para despistar al enemigo y lo escondieron celosamente.

Pasaron los días y Adriana y Juan vieron el video un par de veces, les gustaba y los ponía como un tote, entonces se volvió como un ritual y eso los hacía felices.
La vida siguió normal, hasta que una noche al llegar del trabajo decidieron ver el video y pues mis amigos….Se perdió el DVD, no podían encontrarlo. Lo que más los preocupaba era que ninguno recordaba haberlo escondido de nuevo ¿Pero cómo se puede perder un DVD en una casa donde solo viven 3 personas?  

Hicieron memoria y en esa semana fueron las amigas de Juanita a estudiar, una de ellas se quedó a dormir. 
También fueron los abuelos y los sobrinos, pero son pequeños y estuvieron todo el tiempo en el parque jugando. 
La empleada también estuvo pero ella no agarra esas vainas. 
La angustia los atrapó y en serio se preocuparon mucho.

Adriana lloró toda la noche y ella y Juan pelearon por echarse culpas mutuas y lo cierto es que el DVD no aparecía. 
Con los ojos hinchados Adriana se levantó a darle desayuno a Juanita que se iba para el colegio, en medio del desayuno Juanita tiene una conversación con una amiguita y le dice estas palabras. «Malú, ayer le di el DVD de música clásica a Pablo para la exposición de hoy oíste?».


Adriana sintió un corrientazo mortal por todo el cuerpo que la sacudió, no sabía qué hacer, sintió que se le revolvía el estómago, pero no le preguntó nada a Juanita, su reacción fue ponerse una sudadera y salir en el carro como loca al colegio. Su misión, era detener al amigo con el DVD.

 
Llegó al colegio disimulando su  desesperación, estaba al borde de perder la dignidad ante un grupo de adolescentes que conocía desde niños, y ahora la verían boleando cintura, depravada y sin compostura. Se imaginó su suerte, las reacciones de los compañeros, de la junta de padres… El caos, la debacle y el horror, mientras puteaba sinceramente a Juan por su fabulosa idea y por no contestar el teléfono.

Adriana buscaba a Pablo, el amigo de su hija, pero no lo encontraba.  
Por fortuna se encontró a la profesora, sin contarle todo el cuento le explicó la situación a lo que la profesora le pidió el DVD a Pablo y la tranquilidad volvió a su alma.

En ese momento llamó Juán quien también estaba como un papel sufriendo en una junta de la oficina. 
Se subió al carro y rompió el DVD. Ya no más problemas (Pensó) respiró y volvió la vida a la normalidad. Su carrera en el cine para adultos había terminado. 
Quedó la experiencia, que como ellos dicen es deliciosa y el hecho de verse en esas en cámara tiene un atractivo muy particular.


A la mañana siguiente era sábado y estando arrunchados y con los problemas solucionados haciendo pereza entró Juanita al cuarto, se metió en la mitad de sus papás, ahora puros y libres de pecado, tomó el control remoto del DVD y dio «Play» 

Adivinen qué película puso… 


A propósito, el abuelo también llamó. Quiere de vuelta su DVD, el que Dice «Música clásica» 

Lo buscaron… Pero ese si que no apareció ni alzado ni guardado. Pero tranquilos, el abuelo recibió un DVD nuevo de música clásica, lo recibió aunque nunca entendió bien por qué, aún pregunta por el otro.


#MORALEJA Siempre que termine de ver una película… ¡SÁQUELA DEL DVD!
Pero, quién soy yo para decirle qué hacer… Yo solo vine a contarle mi versión de los hechos.  

Gracias por leer

Por:

Pineda.

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